La hipocresía de la pulsera roja: El «Mal de Ojo» y nuestra paranoia social
Guatemala es un país fascinante, esquizofrénico y maravillosamente contradictorio. Si le preguntás al censo, somos una nación ultra cristiana. Nos persignamos cada vez que pasamos frente a una iglesia, le ponemos «Bendición de Dios» a la abarrotería y tenemos un versículo bíblico pegado en el vidrio del microbús. Somos los campeones mundiales de la fe…