A ver, respiremos profundo. Todos conocemos a la Llorona, al Sombrerón, a la Siguanaba, los Cadejos, Maximón… ¡Ya basta! Guatemala es un hervidero de historias tan extrañas, mágicas y un poquillo perturbadoras que, simplemente no logro comprender cómo seguimos repitiendo las mismas leyendas de siempre en las fogatas. Me he zambullido de cabeza en unos documentos fascinantes y tengo que contarles lo que encontré. Preparen su café.

¡Pánico en la Selva y el Lago! (Petén)
Para empezar, vámonos al calor asfixiante de Petén. Olvídense de los mosquitos, aquí hay entidades que te dan un infarto:
La Ixtabay: No, no es la prima de la Siguanaba, es un espíritu muy suyo que ronda el Lago Petén Itzá, los ríos, las montañas y los imponentes árboles de ceiba. Se aparece como una mujer altísima y hermosísima, vestida de blanco, lista para asustar a los hombres enamorados y trasnochadores, ¡y de paso también le sale a las mujeres celosas!.
El Boob Uitz: ¿Le tienen terror a los temblores? Pues la culpa la tiene este ser sobrenatural que salió de un mito maya-itzá. Es un tigre gigantesco que vive en las montañas que rodean el lago, y resulta que si se mueve muy fuerte, provoca los terremotos. Y por si fuera poco el estrés, cuando el gatito llora desata lluvias y huracanes. Ah, y ni se les ocurra entrar a su cerro sin permiso, porque ahuyenta a los intrusos.
La Piedra de los Compadres: Esta es de puro chisme de lavadero. Resulta que un hombre y una mujer, que eran compadres, se fueron a bañar al lago y cometieron la imprudencia de ser infieles. Pues Dios se enojó tantísimo que los castigó convirtiéndolos en piedra. En el fondo del Lago Petén Itzá hay una roca con forma de dos figuras humanas muy abrazadas que los mayas itza’es llaman «Cool», lo que significa «unión» o «mundos entrelazados».
El Caballo de Cortés: ¡Imagínense la ansiedad de esta gente! Hernán Cortés pasa por Petén en su expedición y les deja recomendado su caballo súper cansado a los indígenas itza’es. Los pobres, con la angustia de quedar mal con el conquistador, le daban de comer flores y plumas preciosas, ¡y obviamente el animal se murió de tristeza!. Para que Cortés no se enojara si regresaba, hicieron un caballo de piedra igualito y del mismo color, pero se les cayó al fondo del lago. Los lancheros de la zona juran que todavía se oyen sus relinchos en el agua.
Enredos Indígenas y el Origen de las Cosas (El Altiplano)
Luego nos vamos a las montañas del occidente. Aquí la cosa se pone mística y, francamente, un poco violenta.
El Señor del Cerro: Mucho cuidado con este señor. Es un hombrecito de estatura pequeña, con una gran barba cana y ropa de color rojo, ¡porque así de rojo es su semblante!. Él es nada menos que el «dueño del mundo» y vive en suntuosos palacios escondidos dentro de los cerros y volcanes. A él hay que pedirle autorización para sembrar, talar árboles o cazar animales, y si a alguien se le ocurre abusar de la naturaleza o no cumplir con los ritos, el señor lo castiga encerrándole en su palacio.
El drama del Maíz: Si creen que hacer tortillas es difícil, conseguir el maíz original fue una pesadilla. Según los relatos, los granos de maíz estaban ocultos en cuevas impenetrables y quienes los descubrieron primero fueron animales como los cuervos, los zompopos y los gatos de monte. ¿Qué hicieron los humanos desesperados al enterarse? ¡Pues atraparon, torturaron y hasta colgaron en hogueras a estos pobres animales para obligarlos a confesar dónde estaba la comida!.
La Siguamonta: Esta historia es mi favorita por lo neurótica que resulta. Un hombre se obsesionó y lloraba amargamente todos los días por la muerte de su cuñada. Desesperado por la soledad, salió corriendo como loco a buscarla y Dios lo castigó convirtiéndolo en un pájaro llamado «Siguamonta». Ahora es un ave de plumas pardas, amarillas, moradas y verdes, con un copete en la cabeza, que vaga y corre por los caminos emitiendo un canto tristísimo, destemplado y doloroso.
Santos Clandestinos y Paranoia Presidencial (Jutiapa)
Y para rematar, vámonos al oriente, a Jutiapa. Si creen que los milagros solo pasan en las películas del Vaticano, siéntense bien.
El Dulce Sueño de la Hermana Tona: En 1930, una jovencita de apenas 15 años llamada Petrona Corado Hernández murió devorada por unas fiebres terribles. Pero resulta que, tras 24 horas muerta y justo cuando la llevaban a la misa de difuntos, ¡se despertó!. Contó tranquilamente que había hablado con un ángel mensajero, y tras este evento de «resurrección», la gente la empezó a llamar El Santo Ángel o Santa María Magdalena.
Milagros y el berrinche del dictador: La gente empezó a seguirla en multitudes porque curaba la lepra, hacía caminar a los cojos, y durante una sequía brutal, escarbó una peña de donde brotó agua perfumada con rosas (un sitio que hoy se conoce como el pozo de El Diamante). Fue tanto el alboroto social que el mismísimo presidente Jorge Ubico, con su paranoia de dictador y pensando que esto era una gran conspiración política, mandó a la policía montada a capturarla. La torturaron sin piedad y la mandaron confinada a la Costa Sur de Jutiapa.
Las devotas actuales: La pobre mujer falleció finalmente en el año 2000, tras un segundo «dulce sueño» de tres días. ¡Pero la historia no muere ahí! Sus seguidores aún están organizados; por ejemplo, las mujeres de la congregación «El Sagrado Corazón de Jesús» en la aldea El Trapiche de El Adelanto, mantienen vivo su culto de forma clandestina pero ferviente. Hacen largas vigilias y se rigen estrictamente por «Los 37 Consejos» que El Santo Ángel les dejó, un manual de normas morales campesinas para portarse bien y salvarse.
Y ahí lo tienen, un país donde los tigres hacen temblar la tierra, los caballos de piedra relinchan bajo el agua, los cuervos son torturados por maíz y el gobierno arresta a niñas resucitadas. La próxima vez que alguien intente asustarlos con la Llorona, por favor, háganle el favor de contarle sobre el Señor del Cerro vestido de rojo o el pájaro que no supera a su cuñada. ¡Yo necesito un té de tilo urgente!
Bibliografía
- Lara Figueroa, Celso A. Historias y Tradiciones populares de Petén. Revista Tradiciones de Guatemala, Centro de Estudios Folklóricos. (De aquí salió toda la paranoia del tigre que hace temblar la tierra y el caballo ahogado de Cortés).
- Búcaro Moraga, Jaime Ismael. Leyendas de los pueblos indígenas: Leyendas, cuentos, mitos y fábulas indígenas. Revista Tradiciones de Guatemala, Centro de Estudios Folklóricos. (Nuestra fuente principal para el perturbador origen del maíz, el pajarito que llora a su cuñada y el Señor del Cerro).
- Castro Ramos, Xóchitl Anaité. El Santo Angel en las tierras medias jutiapanecas. Centro de Estudios Folklóricos. (El documento vital para entender todo el drama de la niña resucitada, sus milagros y la persecución del mismísimo presidente Jorge Ubico)





