De vender lodo a codearse con el Papa: La genio de los ‘pájaros imaginarios’ de Antigua

Hay historias de superación, y luego está la de Mariana de Jesús Rodenas Pérez. Si la hubieras visto caminar por las calles de Antigua cargando inmensos baños de ropa húmeda sobre la cabeza, jamás habrías adivinado que esa misma mujer terminaría saltándose las barricadas del Vaticano para salir en una foto oficial con el mismísimo Papa. Así de brutal, contrastante y fantástica fue la vida de «Doña Chusita».

Foto: Ángel Arturo González. 

La orfandad y el imperio del lodo

A los ocho años, su mundo se vino abajo. La repentina muerte de su padre dejó a su familia en la miseria absoluta, obligándola a abandonar la escuela apenas en su segundo año. Para no morir de hambre, su madre y hermanos convirtieron su humilde casa en el barrio del Chajón en una fábrica artesanal.

Aquí viene la primera ironía de su vida: Doña Chusita, la mujer que revolucionaría la cerámica antigüeña, no sabía modelar el barro. Cuando las ventas bajaron y su hermano Gerardo —el verdadero genio de las formas— le propuso hacer figuras de aves, ella respondió con total frustración: «¡Ay! Yo no sé hacer pájaros, no sé modelar». Lejos de ser egoísta, su hermano le fabricó los moldes de arcilla. Ella solo tenía que hacer el resto. Y el resto fue historia.

Pinceles con cabello de bebé

Lo que Doña Chusita no tenía en las manos para amasar la arcilla, le sobraba en la cabeza para inventar. Creó lo que hoy se conoce como los «pájaros imaginarios». Su técnica bordeaba en una neurosis perfeccionista: en lugar de comprar herramientas, fabricaba sus propios pinceles utilizando ramitas de árboles y cabello humano, obsesionada con usar casi exclusivamente el pelo del primer corte de los bebés.

Pintaba el pájaro de un color base vibrante —rojo, azul, amarillo, blanco, anaranjado o negro— y luego lo atacaba con círculos, óvalos y trazos de una filigrana microscópica. Al final, arrastrada por una imaginación delirante, les dibujaba caritas, vacas, peces, culebras, arañas, soles o flores. Nunca hizo dos pájaros iguales porque ni ella misma sabía qué iba a salir cuando el pincel tocaba el barro.

Del lavadero a los cruceros en Europa

Si su arte era exquisito, su instinto para los negocios era letal. Desde niña acompañaba a su madre a comercializar las piezas, y de adulta, le compraba las obras a sus propios hermanos para revenderlas en los almacenes de la capital con un margen de ganancia superior a la mitad del costo.

Mientras seguía lavándole la ropa a su hija, trasladando los pesados baños sobre su cabeza desde la colonia El Manchén hasta el Chajón, financiaba sus lujos en efectivo. Con el dinero de sus «pájaros imaginarios» y la reventa familiar, se pagó tres viajes a Europa y Tierra Santa, viajando por Madrid, Portugal, Venecia y tomando cruceros por el Mediterráneo.

El asalto al Vaticano

El clímax de su rebeldía y éxito ocurrió en 1983. Doña Chusita viajó a Roma y logró asistir a una misa celebrada por el Papa Juan Pablo II. Al terminar, notó que el Pontífice se estaba tomando fotografías únicamente con los invitados especiales.

Una mujer que había pasado la vida trabajando la arcilla y sobreviviendo en los arrabales de Antigua no iba a detenerse por protocolos. Sin dudarlo, corrió, se saltó las bancas que la separaban del área exclusiva, burló cualquier seguridad y se plantó firme junto al Papa. Al día siguiente, su foto con Juan Pablo II estaba a la venta oficial en el Vaticano, y ella la compró feliz. Ya años antes, en su primer viaje de 1975, había llevado sus preciados «pájaros imaginarios» para regalárselos en persona al Papa Pablo VI.

Mariana de Jesús Rodenas falleció en el año 2000 a los 91 años. Con ella se cerró el capítulo de una mujer que demostró que no se necesita abolengo ni títulos académicos para comerse el mundo, solo arcilla, pelo de bebé y una audacia a prueba de fuego.

Bibliografía y Fuentes Históricas

Para la reconstrucción de la vida, el arte y las anécdotas de este artículo, se consultó la siguiente investigación:

  • Esquivel Vásquez, Aracely. Vida y obra de la artista popular antigüeña Mariana de Jesús Rodenas Pérez (1909-2000). Centro de Estudios Folklóricos (CEFOL), Universidad de San Carlos de Guatemala. De este documento histórico se extrajeron los relatos precisos sobre su orfandad temprana, su incapacidad inicial para modelar barro, la invención de sus «pájaros imaginarios» utilizando pinceles de cabello humano, su destreza en las ventas, y las crónicas de sus viajes a Europa que culminaron con la burla a la seguridad del Vaticano para fotografiarse con el Papa Juan Pablo II.

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